¡Hay que salir al aire
deprisa!
tocando nuestras flautas,
alcanzando nuestros soles,
quemando la alegría.
Hay que invadir el día,
apresurar el paso,
¡deprisa!
antes que se nos eche
la noche encima.
Hay que salir al aire,
desatar la alegría,
llenar el universo
con nuestras vidas,
decir nuestra palabra
porque tenemos prisa.
Y hay muchas cosas nuestras
que acaso no se digan.
Hay que invadir el día
tocando nuestras flautas,
alcanzando nuestros soles,
quemando la alegría.