En los últimos días he recibido una serie de emails que tienen dos elementos en común: critican lo que se publica en este blog y sus remitentes no quieren aparecer en SALIR AL AIRE ¡Jamás pensé que este sitio fuese tan poco recomendable! Ambas cosas debo respetarlas, pero me permitiré contestar desde este aquí, manteniendo el anonimato de los comunicantes. Así me ahorro un trabajo y favorezco las visitas
Naturalmente, no tomaré en consideración aquellos –cuatro en concreto- que únicamente me insultan sin más ni más.
Al “viejo camarada” que me recuerda que esta asociación nace en 1960 y que es heredera de una trayectoria ejemplar que se inicia con el Frente de Juventudes, en el felicísimo (sic) 1940, y que “debemos aceptar con gratitud la enseñanza de los mayores” le diré que la España que vio nacer a la OJE es radicalmente diferente a la de hoy –afortunadamente desde mi punto de vista- aunque nuestra asociación ha cambiado bastante menos, -por desgracia; también desde mi punto de vista- y que si seguimos lastrados por nuestro pasado pareceremos un esperpento a los ojos de cualquiera que se acerque a mirarnos con objetividad y sin prejuicios.
“50 aniversario” me llama al orden. Argumenta que no es bueno tratar según que temas en vísperas de tan sonado aniversario. Yo sólo le haré dos preguntas:
Una ¿En cuantas ciudades y pueblos de esta España nuestra a la que estamos dando tanto nos van a ayudar a celebrar esta efemérides?
Y dos ¿Estamos aquí para cumplir años o para ofrecer alternativas formativas a la infancia y la juventud?
Finalmente, “Dirigente Nacional” me indica que mi afirmación “nuestros Estatutos no se ajustan a la Ley. Esa es la verdad incuestionable”, es falsa. Luego añade una serie de elementos que pretenden desarbolar las tesis que defiendo. También me limitaré a hacer una sola pregunta: en la próxima Junta Nacional se propondrá una reforma estatutaria ¿Por qué?
Soy consciente de que mis preguntas son retóricas puesto que no encontrarán respuesta pero, ¿qué queréis que os diga? No termino de entender a quienes no quieren participar en el blog pero sí lo hacen en el “reservado”. Ya tengo bastante con soportar con humildad jesuítica ciertos navajazos como para andarme con demasiadas mandangas. Así que espero que me perdonéis este pequeño desahogo.
Por otro lado, yo firmo mis artículos en el blog. Eso supone que mis errores –que haberlos, haylos- quedan expuestos en la plaza pública. No me importa, porque no tengo mayores problemas en rectificar cuando me equivoco. Así que me reitero en el mantra:
Si no somos capaces de reformar esta asociación mediante procedimientos democráticos, en los que todos podamos participar en igualdad de condiciones… nada de lo que hagamos tendrá verdadero sentido.
P.S. “Viejo Camarada” me deja varios enlaces que le sirven de base argumental. Me reservo mi opinión. Si quieres ver uno de ellos pincha aquí
P.S. 2 Después de releer esta entrada, me siento como Elena Francis